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Diferencias y semejanzas

6 marzo 2009

En 1879 nacieron dos delincuentes cuyos nombres han perdurado hasta hoy. En un momento dado de sus vidas ambos decidieron que la manera más digna de vivir era en la ilegalidad.

En el caso de Marius Jacob fue un posicionamiento ideológico. Un marinero marsellés que con 18 años decide abandonar la dura vida en el mar (“Yo vi mundo, y no es hermoso.”) y entra en contacto con movimientos anarquistas. Se aleja del idealismo y opta por unirse a ladrones y parias en una polémica corriente que responde de manera visceral ante una sociedad que detesta. Marius Jacob se marcó un par de principios, no matar si no es en defensa de la vida o la libertad y sólo robar a los que lo merecen (militares, clero, empresarios, etc.), y se puso manos a la obra. Robó, organizó bandas de ladrones y sobresalió en su actividad.

La infancia del Pernales dentro de una pobre familia de campesinos en Sevilla tampoco fue muy agradable. Su padre murió por un golpe recibido de un guardia civil y él, asediado por las duras condiciones de vida, se echó al monte. Sólo robaba a los ricos, aunque quizá porque sólo a los ricos se les podía robar algo.

Marius Jacob, tras pasar por la cárcel, envejeció moderando su actividad. Sin embargo no cambió de opinión y jamás le dio la espalda a su modo de vida. El famoso personaje Lupin esta en parte inspirado en él.

El Pernales, con 28 años y huyendo de una tierra donde ya era demasiado conocido, fue alcanzado por el tiro de un guardia civil. En el campo andaluz se le lloró como a un héroe. Aun hoy es recordado como un bandolero que socorría a los desfavorecidos y hay un romance en su memoria.

Normalmente jugamos a buscar diferencias. Juguemos también de vez en cuando a buscar semejanzas. Yo encuentro alguna, a parte del año de nacimiento, entre Marius Jacob y el Pernales, tan distintos como fueron ellos y sus circunstancias.

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3 comentarios

  1. Una semejanza podría ser el origen humilde de ambos.
    Otra, que nunca cejaron en su empeño. También sus ideales de no matar a nadie y ayudar al más necesitado.
    La vida de ambos es apasionante. Ejercieron de proscritos como respuesta a la injusticia que habían visto. Me gusta la frase de Jacob, “Yo vi mundo y no es hermoso”.
    Por otra parte el Pernales, bandolero que controlaba a los habitantes de la Sierra de Alcaraz, sólo media metro y medio. Está claro que la cantidad de mala leche nada tiene que ver con el recipiente que la contiene.

    Me gustan estos personajes que me das a conocer.

    Un abrazo.


    • Hola Sara,
      no sabría si aplicar lo de ideales al Pernales. Lo suyo era más bien supervivencia y un poco de sentido de justicia. Con mucha mala leche en ese metro y medio, claro, je.

      Creo que Marius Jacob si podría estar más cerca de ese término. El optaba por alinearse con delincuentes (como el Pernales) porque entendía sus problemas, aprobaba sus respuestas y obraba en consecuencia.

      Un beso.


  2. Tienes razón. Lo del Pernales no puede ser calificado como “ideales” Lo suyo era sobrevivir.



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