Archive for the ‘El secreto de la facilidad’ Category

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El frigorífico

22 julio 2011

— Deben ser felices
— ¿Si?
— Yo creo que si. Tienen un montón de imanes en el frigórifico.
— Eso no significa nada.
— Sólo he visto la entrada y la cocina. También tienen colgado un examen de matemáticas con un sobresaliente, debe ser de su hijo. Y todo está muy limpio. Y tienen una  licuadora. Y felpudo.
— Si son felices es porque se quieren, no por como decoren la casa o por las cosas que tengan.
— Ya.
— …
— Bueno, que cada uno lo intente como pueda ¿verdad?
— A ver si en el proximo viaje que hagamos nos acordamos de comprar un iman. Podriamos coleccionarlos.
— Claro. Buena idea.
— …
— ¿Eres feliz?

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Fisiología

6 julio 2011

El ascensor llega al tercero y abre sus puertas expectante.

Entra la pareja de las 20:00. Hoy se han adelantado casi media hora. Algo desilusionado, el ascensor cierra puertas y espera a que introduzcan la llave del garaje para confirmar que es allí a donde tiene que llevarlos.

Al final del recorrido vuelve a abrirse y mira como se alejan en la oscuridad a la luz del móvil que él saca de su bolsillo. Parece que nadie les ha comentado que ya funciona el interruptor.

El ascensor, que por viejo ya se las sabe todas, se queda pensando en el tiempo que hace que no les ve tocándose por debajo de la ropa, dándose besos urgentes, disimulando con la cara roja y las manos a la espalda cuando paraba en un piso y abría las puertas sin previo aviso.

– Se han dejado de tocar. –Piensa. –Un día de estos se va a quedar embarazada.

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Buen tiempo

24 junio 2011

Ella enciende el televisor del dormitorio y comienza a desvestirse. No mira a la pantalla hasta que oye la sintonía de la sección del tiempo. Se fija en un trozo del mapa y dice en voz alta:

– Sol. Que bien. ¿Has visto? Mañana dan buen tiempo.

Él desde la cama y medio dormido logra emitir un sonido para indicar que lo ha escuchado. Ella continúa:

– Por la tarde podemos dar una vuelta, ¿no?

Al día siguiente después de arreglarse bajan en el ascensor hasta el garaje. Van en coche hasta el parking subterráneo del centro comercial, cenan y después se meten en el cine. A la vuelta conduce ella porque él se había tomado una cerveza. En el coche comentan alguna escena de la película aunque en la radio empiezan a hablar del tiempo y ella rápidamente pide silencio:

– Shh. Un momentito.

…mañana alta probabilidad de lluvia para todo el día…

Él resopla y exclama:

– ¡Vaya!

Ella asiente con resignación:

– Bueno, vemos una peli en casa.